Aumento de pómulos

Las mejillas hundidas pueden hacer que la cara parezca demacrada o incluso enferma. La genética es, en su mayoría responsable; a medida que nuestros genes dictan dónde se almacena la grasa subcutánea, en las mejillas se puede acumular poca o ninguna grasa, creando un aspecto hueco o hundido.

El colágeno, la proteína responsable de mantener la piel regordeta y firme, se deteriora con el tiempo, lo que conduce a la flacidez de la piel.

Esto contribuye al hundido y a la pérdida de elasticidad de la dermis. En la Clínica Idella ofrecemos rellenos faciales para recuperar la grasa y el colágeno perdidos.

Aumento de mentón o barbilla

Un mentón débil, o recesivo, puede afectar sobre todo a la mandíbula de cualquier persona, y causar problemas relacionados con el habla o la ingestión.

En estos momentos hay una representación mediática de una mandíbula fuerte como una característica atractiva tanto en hombres como en mujeres. En la Clínica Idella podemos ayudarte.