redefine tus pómulos
Los pómulos son una parte del rostro muy visible y que, por regla general, sufre los rigores propios de la edad y el paso del tiempo. Así, se han convertido en un punto clave en el que la medicina estética se ha focalizado. Existen muchos tratamientos, muy efectivos que pueden corregir los posibles efectos negativos. Lo que recomendamos en Idella es muy claro: redefine tus pómulos y notarás un cambio con efecto inmediato.
En líneas generales, el proceso de aumento de pómulos que redefine sus formas y los hace regresar a su posición original lo que hace es elevar su volumen. El efecto más palpable es un rejuvenecimiento instantáneo del rostro producido por el estiramiento de la piel al aplicar el tratamiento. Esa flacidez previa y la ausencia de volumen, causas que provocan que el paciente busque soluciones estéticas, se dan por diversas circunstancias. La más evidente es el paso del tiempo, la edad. Otro agravante puede ser la condición genética, que tiene mucha más influencia de lo que la gente piensa.
Existen métodos de aumento de pómulos que varían desde procedimientos menos invasivos a otros más complejos. En Idella trabajamos con rellenos faciales para recuperar la grasa y el colágeno perdidos que aumentan la elasticidad de la piel. Estos tratamientos son muy benévolos con el paciente y el tiempo de recuperación es relativamente bajo.
Otros requieren cirugía, de bajo riesgo, como los implantes subdérmicos o lipotransferencia. En estos casos, al tratarse de una operación, la rehabilitación completa se alarga. Además, aunque es menos utilizado, también encontramos los hilos tensores y ultrasonidos como procedimientos de aumento de pómulos poco invasivos y efectos no permanentes.
En primer lugar, hablaremos de un indispensable, un tratamiento sencillo y que debe estar presente siempre, como es la hidratación. Este sencillo paso se puede hacer de varias maneras, tanto externa como interna. Así, beber agua abundante y tomar baños o duchas frecuentes ayuda a que nos produzca la deshidratación de la piel. De otra forma, la aplicación de cremas o geles que aumenten la cantidad de agua siempre son siempre recomendables. Este tipo de productos protegen la superficie cutánea para que el agua quede retenida en su interior. Cada persona deberá disponer de un tratamiento específico dependiendo del tipo de piel. No es lo mismo utilizar una crema determinada si tenemos la piel reseca o más fina.
En primer lugar, hablaremos de un indispensable, un tratamiento sencillo y que debe estar presente siempre, como es la hidratación. Este sencillo paso se puede hacer de varias maneras, tanto externa como interna. Así, beber agua abundante y tomar baños o duchas frecuentes ayuda a que nos produzca la deshidratación de la piel. De otra forma, la aplicación de cremas o geles que aumenten la cantidad de agua siempre son siempre recomendables. Este tipo de productos protegen la superficie cutánea para que el agua quede retenida en su interior. Cada persona deberá disponer de un tratamiento específico dependiendo del tipo de piel. No es lo mismo utilizar una crema determinada si tenemos la piel reseca o más fina.
En primer lugar, hablaremos de un indispensable, un tratamiento sencillo y que debe estar presente siempre, como es la hidratación. Este sencillo paso se puede hacer de varias maneras, tanto externa como interna. Así, beber agua abundante y tomar baños o duchas frecuentes ayuda a que nos produzca la deshidratación de la piel. De otra forma, la aplicación de cremas o geles que aumenten la cantidad de agua siempre son siempre recomendables. Este tipo de productos protegen la superficie cutánea para que el agua quede retenida en su interior. Cada persona deberá disponer de un tratamiento específico dependiendo del tipo de piel. No es lo mismo utilizar una crema determinada si tenemos la piel reseca o más fina.
redefine tus pomulos
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